Opinión

RETABLO CAMPESTRE

HOMENAJE AL PATRIMONIO CULTURAL RURAL

Cuanta reminiscencia se siente al visitar un paraje por un camino agreste, ese de dos rastros paralelos que se perfiló por el trajinar cansino de la yunta de bueyes tirando una pesada y chirriadora carreta, proyectándose la sombra  de unos alargados álamos y franqueado por el otro costado por cercos vivos, ya sea de perales, ciruelos, membrillos, o de la frondosa y amarillenta retama, donde a la hora del estío  le iban entonando las cigarras su melodioso chicharreo. Todavía, antes de llegar a la casa, el automóvil debe arriesgar la hondura del estero que lo cruza, mientras que los transeúntes pueden hacerlo equilibrándose sobre un tronco redondo, auxiliándose de un tembleque pasamanos de alambre liso.

Al fondo, sobre  el altozano de un terreno se ubicaba aquella  típica casa de campo, de murallas de adobe, retobada de barro azotado y blanqueada con agua encalada, techo de tejas, ventanas con barrotes de fierro, con corredor enladrillado  en altillo y reforzado con ladrillos de canto; a un costado del pasillo y desde la base de un pilar de soporte, cerca de una tinaja de greda, crecía y aromaba el ambiente la enredadera madreselva.

Leer más...

София plus.google.com/102831918332158008841 EMSIEN-3