Proyección del déficit fiscal para 2025 creció de 1,6% a 1,8%

Proyección del déficit fiscal para 2025 creció de 1,6% a 1,8%

Diputado Frank Sauerbaum (RN) advierte que el próximo gobierno “va a tener una situación financiera muy compleja”

La última semana Hacienda dio a conocer el informe de las finanzas públicas del segundo trimestre, y las cifras no son muy alentadoras. “Van a condicionar nuestra conversación con el Gobierno en materia presupuestaria para el año 2026”, dijo el parlamentario.

El ministro de Hacienda Mario Marcel junto a su escudera Javiera Martínez (Directora de Presupuestos) dieron a conocer la última semana el informe de finanzas públicas. Presentación que por lo general es para dar noticias poco auspiciadoras. En este caso, se aumentó la proyección del déficit fiscal de 1,6% a 1,8%, algo que para el integrante de la comisión de Hacienda, diputado Frank Sauerbaum (RN) “deteriora sin duda la confianza respecto a la viabilidad de proyecciones fiscales, lo que se ajusta necesariamente a un mayor déficit”. Y advierte que “gane quien gane la próxima elección presidencial, va a tener una situación financiera muy compleja y eso hay que dejarlo reflejado en la ley de presupuestos en el año 2026”.

De igual forma el parlamentario se pregunta “¿cuánto de este incumplimiento emana de una sobreestimación de ingresos que se hizo erróneamente, lo que ha permitido finalmente autorizar mayor nivel de gasto que el aceptable?”. Lo cierto es que el gobierno entrega cifras rojas para la economía nacional, demostrando además poca reacción “y no se han tomado las medidas transitorias correctivas que se pudieron haber tomado en el corto plazo. Esto trae como consecuencia el no cumplir la regla fiscal, implica tener por ejemplo, aumento en el costo financiero de la deuda que para nosotros se traduce en una mayor tasa de interés para nuestros proyectos de inversión”.

Recordó que el presidente Sebastián Piñera “dejó una holgura positiva de 800 millones de dólares”, y el actual gobierno “tampoco tiene un compromiso para recomponer los activos financieros que ayudarían a hacer frente a una crisis o a mejorar la posición financiera del Estado que se han ido gastando ya la mitad, por lo menos, de lo que el presidente Piñera dejó como herencia”. Apuntando, además, que la actual administración está dejando “holguras fiscales negativas para el próximo gobierno (que) ya superan los US$3.000 millones”.

Situación que para Frank Sauerbaum dejará al futuro gobierno sin espacio “para implementar políticas debido a que el gasto comprometido es ahora mayor al gasto compatible con la meta, le hemos advertido esto a nuestra candidata Evelyn Matthei, porque tiene que ser una prioridad hacer ajustes al gasto, pero también con un sentido social”.

Lo cierto es que en materia de balance la herencia que dejará la administración de Gabriel Boric no es la mejor, y así lo ha hecho ver también el Consejo Fiscal Autónomo, que tras el informe de finanzas públicas entregado por Marcel, criticó que pese a las advertencias de la entidad, no se ajustaron las estimaciones de ingresos, menores a lo esperado, repitiendo “un patrón de retraso en ajustes que deja la consolidación fiscal en manos de futuras administraciones”.

Suman que la deuda pública sigue en niveles altos, provocando una presión fiscal permanente. Para 2025 se espera, según el gobierno, que la deuda termine en 42,2% del PIB, que si bien se mantiene bajo el umbral del 45%, para el CFA “refleja una dependencia creciente del endeudamiento para financiar el déficit”.

Pero la niebla que se ha hecho permanente sobre la economía nacional, viene con más malas noticias, como el retraso en pagos y acumulación de la deuda flotante, donde los Ministerios de Educación y Obras Públicas llevan la delantera con $1.428 millones; y Obras Públicas que aumentó sus saldos pendientes en 153%.

Estas cifras en general, “van a condicionar nuestra conversación con el Gobierno en materia presupuestaria para el año 2026”, dice Frank Sauerbaum, quien añade que “esperamos obtener esa conversación a la brevedad. Primero de la ejecución del gasto que empieza ahora en agosto en las comisiones de Hacienda, pero también respecto a las proyecciones de gasto para el próximo año, porque sin duda con estos ajustes fiscales necesarios, va a ser muy difícil poder hacer una expansión del gasto significativo”. Y advierte que “gane quien gane la próxima elección presidencial, va a tener una situación financiera muy compleja y eso hay que dejarlo reflejado en la ley de presupuestos en el año 2026”.

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