Rodrigo Karmy: “Si Jara repite el progresismo neoliberal, está destinada al fracaso”
El académico de la U. de Chile y doctor en Filosofía analizó los desafíos de la candidatura oficialista, cuestionando la continuidad del modelo político heredado de la transición en un contexto de creciente apoyo a la derecha.
La campaña presidencial de 2025 en Chile se desarrolla en un escenario marcado por inflación alta, alzas en las cuentas de servicios básicos y una percepción creciente de inseguridad ciudadana. Las encuestas reflejan, además, una baja confianza en las instituciones políticas. En este contexto, la candidata del oficialismo, Jeannette Jara, compite contra una derecha en ascenso y postulantes de ultraderecha que mantienen un apoyo electoral significativo.
Es en ese marco que en el oficialismo preocupa el estancamiento de Jara en torno al 30% de respaldo en los sondeos, cifra similar al nivel de aprobación que ha sostenido el gobierno del Presidente Gabriel Boric durante toda su gestión.
Sobre este panorama, el filósofo y académico Rodrigo Karmy analizó en la Primera Edición Radioanálisis los principales desafíos de la candidatura oficialista. Karmy apuntó no solo a la coyuntura electoral, sino también un diagnóstico más amplio sobre “el desgaste del ciclo político heredado de la transición democrática“.
“No puede repetir el progresismo neoliberal de la transición, porque ese modelo está muerto tras el estallido social”, apuntó el doctor en Filosofía. Asimismo, Karmy advirtió que una propuesta alineada con las políticas moderadas de la Concertación y actuales referentes del oficialismo tendría escasas posibilidades de éxito electoral, y abriría espacio a la derecha.
“El problema es que si Jara termina por proponer lo mismo que propuso la transición y Tohá, es decir un progresismo neoliberal, esa cuestión va destinada al fracaso”, expresó.
Además, el académico también criticó duramente el rol que ha tomado el oficialismo en estos últimos años de gobierno del presidente Gabriel Boric: “En los primeros años del Gobierno se adoptó la lengua del otro y se perdió un lenguaje político propio“.
El también investigador de la Universidad de Chile, propuso que desde la izquierda se construya “un progresismo plebeyo” de amplitud democrática y que se haga cargo de las necesidades urgentes de la población. En ese sentido, enfatizó que para enfrentar los desafíos actuales, la izquierda debe conectar con las demandas más inmediatas de la ciudadanía, como el costo de la vida, la inseguridad y el acceso a servicios básicos, que afectan principalmente a la clase media y a los sectores más vulnerables.
“Hay que construir un proyecto político que no solo responda a las aspiraciones sociales, sino que también genere una mayoría social amplia capaz de sostener transformaciones profundas”, explicó.
El académico también abordó la importancia de reconocer la naturaleza política de los conflictos actuales en Chile. En relación al estallido social de 2019, descartó las teorías conspirativas y destacó que fue “una movilización auto organizada”, lo que, a su juicio, representa una amenaza mayor para las élites tradicionales que cualquier supuesto plan externo. “Es evidente que no fue un golpe de Estado ni tampoco fue planificada, en el sentido que haya alguien detrás”, expuso.
Finalmente, Karmy advirtió sobre el vacío institucional que persiste tras el fracaso de los procesos constituyentes recientes: “Hoy no hay un pacto político legítimo, y ese vacío está siendo ocupado por un pacto centrado en la seguridad, que limita el debate democrático. La única forma de avanzar es reconocer que este es un problema político y no simplemente técnico”, concluyó.
Esta “agenda de seguridad” ha ganado protagonismo en la opinión pública, en parte debido a la preocupación ciudadana por la delincuencia, pero también porque se ha convertido en un elemento discursivo clave para sectores conservadores y de derecha.
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