Con Mati Fernández y el “Mago” Valdivia a la cabeza, Chile tiene todo listo para el Duelo de Leyendas: “Queremos ser campeones”
Con Mati Fernández y el “Mago” Valdivia a la cabeza, Chile tiene todo listo para el Duelo de Leyendas: “Queremos ser campeones”
La selección nacional —“un equipo con harta fantasía”, sacan pecho— se estrenará el viernes, en el último turno, ante Perú. La Cuarta asistió a su último entrenamiento en el Club Deportivo USS y habló con sus protagonistas. “Es hermoso volver a sentirse futbolista, aunque sea durante dos meses”, dirá uno. El objetivo, por cierto, es ganar a toda costa. “No hay otra”, dicen.
La imitación de René Puente de Jorge Valdivia es un grito ronco, burlesco, que reverbera en la cancha 13 del estadio USS y desata carcajadas entre sus compañeros.
—¡Querí tooo’!
En rigor, los jugadores —exjugadores— llevan rato así. Es un viernes por la mañana, último entrenamiento en el Club Deportivo de la Universidad San Sebastián, que comenzó a las diez en punto con algunos estiramientos y ejercicios recreativos. Todos ríen de buena gana cuando Jorge Acuña debe pagar con flexiones de brazos sus distracciones frente a los estímulos auditivos del preparador físico. Es, con creces, el que más cae en sus trampas. En pocos minutos más, arrancarán el típico juego de las naciones —aquí Marcos González es el que los hace reír con sus errores— y luego se dividirán en tríos para hacer un reducido y afinar la toma de decisiones.
—Puta, es hermoso volver a sentirse futbolista, jugador, aunque sea durante dos meses —reconoce, emocionado, Acuña—. Más allá de estar aquí en la cancha, es lo que conversamos en el camarín, las historias, las anécdotas. Nos reímos mucho. El próximo jueves viene la concentración, vamos a poder almorzar juntos y eso es súper bonito. Es lo que por lo menos yo más extraño.
Ahora está por comenzar un torneo de fútbol-tenis. Como hoy su DT, Juvenal Olmos, se ausentó por un compromiso con la Corporación de Deportes de La Reina, es Óscar Meneses el que los separa nuevamente en tríos: Jorge Valdivia, Jorge Acuña y Albert Acevedo; Matías Fernández, Cristián Álvarez y Roberto Gutiérrez; Paulo Garcés, Gonzalo Fierro y Carlos Villanueva; Luis Jiménez, Roberto Cereceda y un miembro del staff. “Lobo del Aire” los acompaña como réferi. Se enfrentarán entre ellos y contra algunos estudiantes.
De pronto, el ambiente cambia: ya no hay tantas risas y relajo, sino gritos, burlas, celebraciones. “¡Qué malo que estáaaas!”, le grita el Mago Valdivia a Matías Fernández cuando el #14 de los albos envía un cabezazo sencillo, sin presión, afuera del rectángulo. Luego es al propio Valdivia a quien recriminan por un error no forzado. “¡Mago culi…!”, lo aterriza Acuña. “Albert es muy tramposo…”, se quejarán más tarde sus contendientes. En otra cancha se escucha a Gonzalo Fierro reprender a su compañero: “¡Garcés, hace algo, po!”. Definitivamente hay un componente pasional que no se pierde con el retiro ni los años: la competitividad. A esta hora todos quieren ganar. Y se constata en la siguiente jugada: en un punto larguísimo, cuando la pelota iba lentamente afuera, lo que hubiera permitido al equipo de Valdivia igualar el marcador, Meneses tocó su silbato. De inmediato, Gutiérrez y Álvarez comenzaron a festejar, argumentando que el partido acabó antes, mientras el Mago y el Kike, dos personajes del fútbol chileno, le exigían explicaciones al juez. Y a Fernández.
—¡Matías, tú no puedes mentir! —lo buscará Valdivia—. ¡Matíaaaas!
Kike Acuña aclara la polémica al diario pop:
—Nos quisieron cagar en un punto, en un tres a tres. La pelota iba en el aire, por lo tanto, vale el punto. Ese fue el único empate que tuvimos y el resto lo ganamos todo. Hicimos un muy buen equipo con Jorge Valdivia y Albert. Lamentablemente no hubo premio como la semana pasada, pero sabemos que ganamos. Estuvo entretenido y la gente disfrutó, que era lo más importante.
Al cabo del último mes y medio, este grupo de jugadores se reunió cada miércoles y viernes para planificar lo que sucederá este fin de semana, la Copa Duelo de Leyendas, un certamen de fútbol 7 que congrega a ocho selecciones del continente, es decir, poco menos que una Copa América, en el estadio Claro Arena.
La Roja ya tiene definido a su primer adversario: cerrará la jornada inaugural ante un Perú que anunció a Flavio Maestri, Andrés Mendoza y Leao Butrón como pilares. Los del Rímac, de todos modos, asoman como el cuadro más liviano. Uruguay, por caso, llegará a la comuna de Las Condes con Diego Lugano, Jorge Fucile, Álvaro Pereira, Walter Gargano y Fabián Estoyanoff. El equipo paraguayo hará lo propio con Lucas Barrios, Roque Santa Cruz y Justo Villar. Venezuela presentará a Juan Arango, Gabriel Cichero, José Manuel Rey y Giancarlo Maldonado. Ni hablar del dream team colombiano, con Giovanni Hernández, Macnelly Torres, Giovanni Moreno y Jackson Martínez. Y, naturalmente, Argentina y Brasil en lo que sea serán los máximos candidatos. Especialmente el Scratch, que llega con Ronaldinho a hacer de las suyas.
Chile, cuyo capitán es Matigol, buscará doblegarlos con mucha magia en el tramo final. De hecho, Luis Jiménez fue uno de los últimos en integrarse a la nómina. Albert Acevedo, Roberto Cereceda y él relevaron a Gonzalo Jara, José Rojas y Humberto Suazo.
—La invitación me llegó hace menos de una semana, así que vi los nombres de los chiquillos, amigos, y nada, lo pasamos muy bien —cuenta Jiménez—. En camarines es otra cosa, ja, ja, ja. También es entretenido el formato, vienen hartos jugadores que lo hicieron súper bien en sus países, así que bacán, po.
El Mago además ensaya un breve análisis del certamen:
—Son todos exjugadores, las edades no creo que influyan mucho, pero claro, es un formato diferente, no es tan estático, es más intenso. El que esté mejor físicamente puede marcar diferencias, ya que todos tienen mucha técnica, mucha calidad. Tácticamente también juegan todos muy bien, entonces yo creo que lo físico va a ser lo que marque. Y siento que Brasil y Argentina siempre son palabras mayores, así que ojalá nos toque jugar contra ellos.
—Tú te sumaste al final, ¿cómo ves al equipo?
—Somos un equipo con harta fantasía, ja, ja, ja. Ojalá que salga bien, que la gente se divierta. En el fondo, es un espectáculo. Nosotros vamos a ir con todo.
Hacia el final de su última práctica en las canchas de Av. Padre Hurtado Sur, los viejos cracks de la Roja se toman algunos minutos para compartir con decenas de niños y sus padres que aguardaban en las gradas por una selfie, alguna firma o un saludo grabado, posan para las cámaras y atienden a la prensa y un par de influencers. Al capitán, Matías Fernández, como de costumbre cuesta sacarle algo —insiste en que dar entrevistas no es lo suyo, que haber hablado con el matinal de TVN fue suficiente—, pero accede a enviar un breve saludo a los niños de Teletón, recibe un cuadro suyo de regalo, un presente de la universidad y agradece el espacio que les brindaron: “Tengo las mejores sensaciones, llevamos un mes y medio entrenando. Es lindo volver, uno recuerda viejos tiempos cuando jugó a estadio lleno. Gracias a la USS por todo este apoyo durante los meses que estuvimos entrenando en instalaciones increíbles”.
En su lugar, Kike Acuña avisa que irán por todo.
—Yo creo que los partidos que se nos vienen es lo que más o menos uno esperaba. Nos toca con Perú el día viernes, si ganamos jugamos con Argentina, y después vendría la final, por el otro lado, me imagino que contra Brasil. El primer partido de alguna forma no es tan complejo como el resto, como hubiera sido enfrentarse a Argentina o Brasil, pero estamos bien. Llevamos casi dos meses aquí, estamos físicamente súper bien y creo que, más allá de la calidad de jugadores que pueda tener el resto, eso va a marcar la diferencia. En la parte física estamos muy, muy bien. Lucho, que se integró el día miércoles, hizo una muy buena pretemporada en el sur, así que el hueón viene bien, ja, ja, ja.
—Es especial tener a Juvenal en la banca, ¿no?
—Pa’ mí, Juvenal es un técnico que me dio la posibilidad de jugar fútbol profesional. Salimos campeones el año 99 con Unión Española, con la Católica. Fue mi segundo técnico en la selección chilena. Entonces le tengo mucho cariño y, obviamente, lo que dije en la primera conferencia: uno aquí viene y juega por los compañeros, por la selección, pero también juega por la persona que está al frente, y en este caso es Juvenal Olmos, y si a mí me toca jugar, como lo hice siempre cuando él estuvo, voy a trancar con la cabeza. Pa’ defenderlo y que a él también le vaya bien.
—Las expectativas, entonces, son altas.
—Yo quiero salir campeón. Soy competitivo y llegué aquí, el primer día, con la única hueá en la cabeza de salir campeón. Si hay que ganarle a Brasil hay que ganarle, a Argentina lo mismo, pero solamente salir campeón. No hay otra.
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