Astronauta de Artemis II muestra dura rehabilitación en la Tierra: Aún no puede caminar con normalidad
Astronauta de Artemis II muestra dura rehabilitación en la Tierra: Aún no puede caminar con normalidad
En entornos sin gravedad, los sistemas del cuerpo encargados del equilibrio dejan de funcionar de la misma manera.
Aunque la misión Artemis II concluyó con resultados positivos, el regreso a la Tierra fue solo el inicio de una etapa igual de exigente para los astronautas: Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen: una intensa rehabilitación física para readaptarse a la gravedad terrestre.
Fue la propia Christina Koch, la primera mujer en orbitar la Luna, quien compartió detalles del proceso a través de redes sociales, evidenciando las dificultades que enfrenta el cuerpo humano tras permanecer en condiciones de microgravedad.
En un video publicado en Instagram, Koch dejó ver parte de su rutina de recuperación. En las imágenes, especialistas le solicitan realizar una tarea aparentemente simple: caminar en línea recta con los ojos cerrados. Sin embargo, la ejecución dista de ser sencilla para alguien que acaba de volver del espacio.
Durante el ejercicio, la astronauta presenta inestabilidad y pérdida de equilibrio, lo que refleja el impacto físico de la misión. La escena evidencia cómo el organismo pierde referencias básicas tras una estadía prolongada en el espacio.
¿Por qué el cuerpo se desorienta tras una misión espacial?
La dificultad tiene una explicación científica. En entornos sin gravedad, los sistemas del cuerpo encargados del equilibrio dejan de funcionar de la misma manera, obligando a depender casi exclusivamente de la vista para orientarse.
Al eliminar esa referencia visual, el cuerpo entra en desajuste, por lo que es necesario reentrenar la coordinación y el movimiento desde cero, evitando complicaciones a largo plazo.
"Cuando la gente vive en la microgravedad, los sistemas en nuestro cuerpo que han evolucionado para decir a nuestros cerebros cómo nos movemos, los órganos vestibulares, no funcionan correctamente" explicó Koch.
"Nuestros cerebros aprenden a ignorar esas señales y así, cuando volvemos a la gravedad por primera vez, dependemos mucho de nuestros ojos para orientarnos visualmente. ¡Un paseo en tándem con los ojos cerrados puede ser todo un desafío! Aprender sobre esto puede ayudar a informar cómo tratamos el vértigo, las conmociones cerebrales y otras condiciones neurovestibulares en la Tierra" detalló la astronauta de la NASA.
La propia Koch ya había adelantado en otras ocasiones los efectos que dejan este tipo de misiones. Incluso antes de participar en Artemis II, había mostrado procesos similares de readaptación.
Entre las principales consecuencias, destaca la pérdida de fuerza física: en el espacio, el cuerpo experimenta disminución de masa muscular y densidad ósea, lo que provoca que los astronautas regresen con una condición física más debilitada.
La recuperación no es inmediata. De hecho, los astronautas suelen enfrentar limitaciones en su movilidad durante los primeros días, mientras el organismo se acostumbra nuevamente a la gravedad.
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